En caso de que los aranceles al acero mexicano por parte de Estados Unidos continúen o se apliquen a otros productos como autos, México seguirá aplicando impuestos de importación a otros productos estadounidenses, bajo el esquema denominado carrusel.

Este esquema radica en poner aranceles por unos cuantos meses a ciertos productos, para después retirarlos y aplicarlos a otros bienes, explicó Bosco de la Vega Valladolid, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA).

El objetivo de poder entrar bajo este esquema carrusel es generar impacto en las ventas de productores estadounidenses y por ahí presionar a Estados Unidos para mantenerse en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y que retire los aranceles que impuso a productos mexicanos, detalló el presidente del CNA.

La gama de productos a los que se les puede aplicar aranceles es variada, ya que Estados Unidos es el principal socio proveedor de México, refiere información de la Secretaría de Economía.

Los productos que más exporta Estados Unidos a México son arroz, soya, trigo, maíz amarillo y blanco, leche en polvo y carne de pollo; papel, químicos, combustibles y productos de plástico, según las cifras del Departamento de Comercio del país del norte.

La selección de productos a los que se les aplique aranceles debe ser cuidadosa con el objetivo de no generar efectos inflacionarios en la economía mexicana. Para ello, primero se debe verificar que el país cuenta con producción interna suficiente de estos productos para proveer la demanda en México, además de revisar qué otros países distintos a Estados Unidos pueden proveer estos productos a México, explicó Alejandro Gómez Strozzi, del despacho Foley Gardere Arena.

Por ejemplo, el 80% del maíz amarillo que México importa para alimentar ganado proviene de Estados Unidos, por lo que aplicar aranceles a este grano sería un balazo en el pie para los mexicanos, ya que un incremento en los precios de este maíz generaría incrementos en otros productos como la carne, comentó Juan Carlos Anaya, director de Grupo Consultor en Mercados Agrícolas (GCMA).

Cabe destacar que los aranceles que aplicó Estados Unidos al acero son aplicables para todo el mundo, ante ello la Unión Europea y Canadá también aplicaron cuotas en represalia, dirigidas a generar efectos en las ventas de los productores ubicados en estados republicanos, explicó Moisés Kalach, integrante del Cuarto de Junto en la renegociación del TLCAN, en una entrevista en días pasados.

Entre los productos estadounidenses gravados por la Unión Europea y Canadá están el maíz amarillo dulce, maíz, arroz, preparaciones de cereales, crema de cacahuate, jugo de naranja, cigarros y manufacturas de tabaco, químicos, toallas y manteles de papel, hilos, telas, confecciones, zapatos, yogurt, café, embutidos, dulces con licor, maple, mermeladas y pepinillos en conserva.

De manera simultánea la Unión Europea y México aplicaron aranceles a arándanos, whisky y manufacturas de acero.

La lista de métodos de defensa por parte de México no termina con estos aranceles, pues México interpondrá una denuncia en contra de Estados Unidos ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por gravar al acero mexicano.

Luego de un análisis y celebración de un panel de expertos de la OMC se puede emitir una resolución a favor de México, que le permitiría aplicar más aranceles, en la misma magnitud de las afectaciones económicas que haya generado el arancel al acero mexicano, explicó el socio de Gardere.

Los aranceles que aplica por ahora México se basan en estatutos vertidos en la Ley de Comercio Exterior, por lo que sería totalmente legal aplicar más aranceles, después de una resolución de la OMC.

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