La erupción del Volcán de Fuego de Guatemala, ubicado entre los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango, ha dejado hasta este lunes al menos 62 muertos, cifra que autoridades temen podría incrementarse; el cráter hizo erupción el domingo y emitió nubes de ceniza y ceniza caliente mezclada con agua.

  • Cientos de viviendas quedaron carbonizadas.

La zona está todavía demasiado caliente para extraer cuerpos de víctimas y causó el derretimiento de zapatos de rescatistas, quienes aseguraron haber encontrado cuerpos cubiertos de cenizas “que parecían estatuas”.

De los 62 cadáveres recuperados, 13 ya fueron identificados por el Instituto Nacional de Ciencia Forense.

Nos está costando mucho identificarlos porque algunos de los fallecidos perdieron sus facciones o las huellas digitales. Vamos tener que recurrir a otros métodos antropológicos y si es posible tomar muestras de ADN para identificarlos”. Fanuel Macbanai García Morales, director del Instituto Nacional de Ciencia Forense.

Testimonios

Hilda López relató que el barro volcánico barrió su pueblo de San Miguel Los Lotes, justo debajo de los flancos de la montaña. Todavía no sabe dónde están su madre y su hermana.

Estábamos en una fiesta, celebrando la llegada de un bebé, cuando una vecina nos llamó a gritos para que fuéramos a ver que la lava ya venía. No le creímos y cuando salimos a ver el lodo caliente ya venía bajando por la calle. Allá se quedó mi mamá, no pudo salir”.

Según López, algo en su corazón le dice que sus familiares (sí) están muertos. A Joel González, el esposo de López, también le falta su padre: “Se quedó enterrado allá, en la casa”. Al parecer, el hombre no pudo salir de la vivienda que quedó en el camino de uno de los ríos de flujo piroclástico.

Eso era como una playa, todo lleno de arena, no quedó nada. Las casas, los animales, la gente, todo se quemó, no tenemos nada”.

Lugareños dijeron que nunca se enteraron del peligro hasta que ocurrió y criticaron a la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED): “nunca nos dijeron que nos fuéramos. Cuando la lava ya estaba allí pasaron en sus camionetas y nos dijeron que nos fuéramos, pero los carros no se detuvie

ron para recoger a la gente”, dijo Rafael Letrán, habitante del pueblo de El Rodeo.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here