Luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador ofreciera a Aeroméxico y Delta el avión presidencial para “viajes ejecutivos y fiestas”, la aerolínea mexicana se limitó a informar que ha participado en diversas labores de mantenimiento, sin confirmar que la adquisición vaya a llevarse a cabo.

“Aeroméxico ha venido colaborando en la preservación de la aeronave y ayudará en los esfuerzos que resulten convenientes para el destino final de este equipo”, dijo la compañía a Expansión.

La propuesta del presidente se hizo en una reunión en Palacio Nacional, en la que se hizo un recuento del proceso de reestructura financiera que la aerolínea mantiene desde junio de 2020, bajo el Capítulo 11 del Código de Bancarrotas estadounidense.

“Lo están pensando y ahora que me están escuchando a lo mejor lo van a pesar más, y otros posibles clientes para el avión, con el propósito de que ya resolvamos lo de este avión”, dijo López Obrador durante su conferencia matutina.

Al respecto, Aeroméxico confirmó que la reunión se llevó a cabo con directivos de la aerolínea y de la estadounidense Delta Air Lines.

“En la reunión, el mandatario tomó conocimiento de los avances positivos que se han tenido a un año de haber iniciado el proceso, cuyo objetivo es proteger los empleos y asegurar el futuro de la compañía, deseando que la administración continúe en manos de mexicanos y en cumplimiento a la legislación de inversión extranjera”, dijo la aerolínea a este medio.

“También reconoció la gran contribución de los trabajadores de la aerolínea en esta etapa tan retadora”.

Anteriormente, Expansión informó que la venta del avión presidencial se había dificultado a raíz de su costo, que el Gobierno Federal sitúa en torno a los 130 millones de dólares, pero que, según fuentes involucradas en el proceso de venta, se había devaluado a 72 millones de dólares hasta abril del año pasado.

Aeroméxico y los Dreamliner

A la fecha, Aeroméxico cuenta con 18 aviones Boeing 787, incorporando los modelos más recientes antes de la pandemia –los 787-9– y desincorporando algunos de mayor antigüedad en el primer trimestre del año, como un 787-8, similar al avión presidencial.

A raíz de la pandemia, Aeroméxico –como gran parte de la industria aérea– ha desincorporado varios aviones de su flota, que pasó de 125 aviones al cierre del 2019, a 106 equipos hasta el primer trimestre de este año.

Entre las adiciones a su flota, Aeroméxico se ha enfocado en los Boeing 737 MAX, aviones de corto y mediano alcance que se reincorporaron a operaciones tras estar casi dos años fuera de servicio a nivel mundial por haber estado involucrados en dos accidentes en 2019 y 2020.

En abril pasado, la aerolínea informó que estaría agregando 28 nuevos aviones para 2022, de los cuales 24 son equipos 737-8 y 737-9 MAX, y cuatro 787-9 Dreamliner, lo que abre la posibilidad de que la desincorporación de más equipos 787-8 continúe.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here