A lo largo del año, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha hecho constantes críticas al Instituto Nacional Electoral (INE), un camino similar al que tomó en 2006 —cuando acusó un fraude en su contra— y una estrategia con la que este año busca justificar posibles derrotas de Morena en estados como Nuevo León, San Luis Potosí y Querétaro o en algunos distritos federales, según lo advierten especialistas.

Estrategas electorales y politólogos consultados por Expansión Política señalan que el mandatario intentó posicionar entre los mexicanos la idea de que el INE no solo es oneroso, sino también que fue creado para impedir una democracia real. Para los expertos, esto se debe a que López Obrador sabe que el partido que fundó en 2014 no se llevará el “carro completo”, debido a que bajó la aprobación ciudadana hacia su figura, a problemas como la inseguridad pública y la pandemia de COVD-19 e, incluso, al colapso de un tramo de la Línea 12 de Metro capitalino.

“Es una estrategia que ya hemos visto, no es la primera vez que López Obrador la utiliza. En otros momentos la hemos visto, como en 2006, cuando dijo que hubo conspiración, fraude. Siempre será un argumento que utiliza porque explica por qué perdió”, afirma Édgar Ortiz Arellano, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Las críticas de López Obrador hacia el INE comenzaron desde antes de que iniciara este proceso electoral. El presidente acusó al instituto de ser “el aparato de organización de elecciones más caro del mundo”. Ya en campañas, los ataques aumentaron. El mandatario aseguró que, al igual que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el INE fue creado para no permitir la democracia, por lo que incluso planteó la necesidad de una reforma que integre al INE dentro del Poder Judicial.

Si bien López Obrador no compite por ningún cargo, los procesos electorales intermedios suelen representar la evaluación de los ciudadanos al gobernante en turno, y de los resultados obtenidos por el partido que lo postuló dependerá la parálisis o continuidad de su proyecto político . Ello explica por qué para el presidente son importantes las victorias en la contienda en marcha.

Luz María Cruz Parcero, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, afirma que en los últimos meses el mandatario puso a discusión la falta de credibilidad de instituciones como el INE para colocar en el imaginario colectivo la idea de un posible fraude.

“Ya se hizo la construcción de ese discurso de fraude contra los corruptos, de ataque. Me parece un escenario delicado y preocupante porque se está moviendo un tipo de política que es más tendiente a denostar”, dice.

Desde una de sus conferencias de prensa mañaneras, el presidente incluso se proclamó como vigilante de los comicios y defensor de la democracia. Bajo esos argumentos, intervino en el proceso electoral en 29 de 36 conferencias mañaneras analizadas por el propio INE.

En el Salón de Tesorería de Palacio Nacional, acusó que el INE estaba permitiendo la posible compra de votos del candidato del bloque PRI-PRD en Nuevo León, Adrián de la Garza, quien ofreció como promesa de campaña una tarjeta con 1,500 pesos bimestrales para las mujeres del estado.

La acusación ocurrió después de que la candidata de Morena, Clara Luz Flores, pasó de ser la puntera a caer al tercer sitio, luego de que se filtrara un video en el que sostiene un diálogo con el líder de la secta NXIVM, Keith Raniere, condenado en Estados Unidos a más de 120 años de prisión por los delitos de explotación sexual y tráfico de personas.

“¿Cómo creen que me voy a quedar callado si esto es lo que más ha dañado y ha impedido que en México haya una auténtica democracia? ¿Cómo me voy a quedar callado ante la compra del voto?”, dijo López Obrador sobre De la Garza el pasado 6 de mayo.

Nicolás Loza, académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), asegura que el presidente “trata de jalar la liga tanto como se pueda”, de manera que él se convierta en “víctima de un puñado de consejeros conservadores”.

“López Obrador no es distinto a Peña o Calderón, pero me parece que ninguno de ellos había rebasado algunas de las fronteras que AMLO ya rebasó, que son esta crítica constante, pública, abierta, además, siendo él un presidente muy popular que tiene un eco muy fuerte y un partido con mucha sororidad en el país”, señala.

Especialistas en campañas consideran que López Obrador es un buen estratega, pues previendo que el proceso electoral se complicaría para algunos de sus candidatos, optó por recurrir a lo que ya le dio resultado en otro momento.

Iván Gamboa-Song, socio director de Sufragio Consultores, señala que hubo una “sobreestimación” de la competitividad de Morena, y cuando empezó a revelarse que el partido no conseguiría los resultados esperados en las 15 gubernaturas en disputa, el presidente se lanzó a impulsar un discurso público.

“Es un maestro de la colocación de mensajes, es un maestro del juego de la comunicación, por lo que fijó el mensaje que le interesaba, porque son elecciones que le preocupan porque se le salen de control”, expone.

Con él coincide la estratega Giselle Perezblas, CEO de Auguro Estrategia y Comunicación, quien asegura que más que nunca el INE fue blanco de ataques, tanto del presidente como de diversos candidatos, lo cual termina dañando a la democracia.

“El Instituto Nacional Electoral ha sido profundamente atacado sin que se ponga orden, lo cual debe ser importante para una democracia que valora sus instituciones”, comenta.

Morena no postuló a los mejores

Si Morena no obtiene las victorias esperadas, no será porque la autoridad electoral haya permitido un fraude, sino porque el partido no postuló a los mejores candidatos, porque varios no supieron replicar el mensaje de la “cuarta transformación”, y porque acciones de gobierno podrían impactar en su competitividad, asegura Ortiz Arellano.

“Hay un desgaste natural del gobierno y ese desgaste afecta los niveles de votación, pero también las condiciones de seguridad y económicas no son las mejores, lo que también afecta, y hasta el asunto de la Línea 12 va a impactar negativamente para el partido en el gobierno”, advierte el politólogo.

De acuerdo con encuestas de El Financiero , Reforma y Consulta Mitofsky , el partido de López Obrador se perfila para obtener entre siete y 11 gubernaturas en el mejor escenario, entre estas, Baja California, Sinaloa, Zacatecas, Colima, Tlaxcala, Nayarit y Guerrero.

En su conferencia del próximo 7 de junio, el presidente mostrará si mantiene sus señalamientos contra el INE y lo acusa de ser “obstáculo para la democracia”, o bien, si avala la labor del órgano, que de cara a las elecciones más grandes de la historia de México cuenta con una confianza ciudadana del 57%.

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